domingo, 23 de febrero de 2020

Lecturas: "Lágrimas en la lluvia" de Rosa Montero

En el Madrid de 2109, la detective Bruna Husky se encarga de investigar una serie de muertes producidas en extrañas y violentas circunstancias, que afectan a replicantes, como la propia Bruna, y detrás de las cuales comienza a insinuarte una oscura trama supremacista en contra de los replicantes.

Una novela que, por el núcleo de la historia, podría ser una novela negra al uso pero que se sitúa en el futuro, un futuro algo distópico, en el que los llamados replicantes o tecnohumanos, seres similares a los humanos pero fabricados por éstos, conviven de forma natural con las personas, en una sociedad, la de los Estados Unidos de la Tierra, donde también se integran ya algunos alienígenas.

Una trama marcada por la inadaptación, por los seres marginales, por la permanente desconfianza y por la obsesión de Bruna por la prematura muerte que acecha a todos los tecnohumanos que no consiguen superar los diez años de vida.

'Lágrimas en la lluvia' que toma su título del monólogo final del replicante Roy Batty en la famosa película "Blade runner", es una novela que considero fundamentalmente de entretenimiento, pero que aborda temáticas como la integración de los diferentes y el supremacismo o la manipulación de la opinión pública, problemáticas que están cobrando plena actualidad hoy mismo, unos años después de haber sido escrita la novela.

Reseña editorial:

(Fuente: Contraportada del libro en su edición de 2016 en Booket)

Rosa Montero
Estados Unidos de la Tierra, Madrid, 2109, aumenta el número de muertes de replicantes que enloquecen de repente. La detective Bruna Husky es contratada para descubrir qué hay detrás de esta ola de locura colectiva en un entorno social cada vez más inestable. Mientras, una mano anónima transforma el archivo central de documentación de la Tierra para modificar la Historia de la humanidad.

Agresiva, sola e inadaptada, la detective Bruna Husky se ve inmersa en una trama de alcance mundial mientras se enfrenta a la constante sospecha de traición de quienes se declaran sus aliados con la sola compañía de una serie de seres marginales capaces de conservar la razón y la ternura en medio del vértigo de la persecución. Una novela de supervivencia, sobre la moral política y la ética individual; sobre el amor, y la necesidad del otro, sobre la memoria y la identidad. Rosa Montero narra una búsqueda en un futuro imaginario, coherente y poderoso, y lo hace con pasión, acción vertiginosa y humor, herramienta esencial para comprender el mundo.

Ficha:

AUTOR: Rosa Montero
EDITORIAL: Booket
AÑO PRIMERA PUBLICACIÓN: 2011
ISBN: 978-8432229138
PAGINAS: 477

domingo, 9 de febrero de 2020

Lecturas: "Carta sobre el humanismo" de Martín Heidegger

'Carta sobre el humanismo' es un texto corto pero difícil. Se trata de un escrito enviado por Heidegger en 1947 a Jean Beaufret, filósofo francés muy cercano a Heidegger, y como contestación a una pregunta "¿De qué modo se le puede volver a dar sentido un a la palabra humanismo?".

Sin embargo, no debemos esperar ni un texto de naturaleza epistolar (más bien parece algo así como una conferencia e incluso sin un principio ni fin nítidos), ni una respuesta clara a la pregunta formulada, ni siquiera un cierto tratado sobre el humanismo, palabra que, de hecho, apenas aparece citada en el texto.

Se trata, más bien, de la exposición de una serie de teorías de Heidegger de naturaleza profudamente metafísica en que los conceptos sobre los que se razona son 'el ser', 'el hombre', 'el pensar', 'lo ente', 'el lenguaje', la 'ex-sistencia', el 'Dasein (ser-ahí)' ... y alrededor de ellos tejee una complejísima y abstracta teoría que resume, creo, una gran parte del pensamiento heideggeriano y que de alguna forma parece extender o matizar su obra 'Ser y tiempo' a la que se refiere constantemente y trata como cosa absolutamente conocida por el lector.

Una obra que, por si fuese ya poco compleja, se acompaña con frecuencia, y en general sin traducción, de frases y términos en francés, alemán e, incluso, griego, cosa que puede resultar disculpable si se entiende que se trata de una misiva a un receptor que, seguramente, se manejaba con soltura en los tres idiomas, pero que para el lector español actual constituye una barrera adicional a la comprensión.

Un texto, pues, difícil, abstracto, que probablemente resuma bastante el pensamiento de Heidegger, pero del cual sólo podrán extraer verdadero fruto los muy versados en filosofía, en metafísica, en el pensamiento de Heidegger y que, además, se tomen el tiempo para leerlo despacio, muy despacio.

Reseña editorial:

(Fuente: Contraportda del libro en su edición de 2013 en Alianza Editorial - Libro de bolsillo)

Martin Heidegger
La 'Carta sobre el humanismo' fue publicada por primera vez en 1947 a modo de apéndice a un escrito anterior sobre la doctrina platónica de la verdad. Si bien se inscribe en el panorama de una postguerra que, a la vista de las ruinas resultantes de la Segunda Guerra Mundial, se plantea un interrogante generalizado acerca de la responsabilidad de la cultura occidental -de su ciencia, pero también de su literatura, de su música y, sobre todo, de su filosofía- en la catástrofe ocurrida, este texto de Martin Heidegger (1889-1976), al que no se tardó en atribuir cierto carácter programático, alcanzó rápidamente una gran acogida y despertó un interés que no ha cesado de incrementarse hasta el día de hoy.

Ficha:

EDITORIAL: Alianza Editorial
AÑO PRIMERA PUBLICACIÓN: 1947
ISBN: 978-8420678757
PAGINAS: 95

domingo, 19 de enero de 2020

Lecturas: "Meditación de la técnica" de José Ortega y Gasset

'Meditación de la técnica' recoge lo que podríamos denominar la doctrina de Ortega y Gasset sobre la técnica, quizá hoy diríamos tecnología, y su relación con el ser humano. Digo doctrina y, probablemente, el contenido haya sido profundamente reflexionado por Ortega pero la forma en que está escrita refiere a algo quizá más espontáneo, más razonado al vuelo, que una doctrina tal cual.

Del pensamiento de Ortega expresado en este libro me ha llamado la atención, y me ha alegrado, la más que positiva valoración que de la técnica hace y, sobre todo, de la importancia que le concede para el ser humano, llegando a hacer afirmaciones como que "Sin la técnica el hombre no existiría ni habría existido nunca" o "Un hombre sin técnica, es decir, sin reacción frente al medio, no es un hombre". 

Y es que Ortega define la técnica como "la reforma que el hombre impone a la naturaleza en vista de la satisfacción de sus necesidades" y la ve como una actividad singular del ser humano que transforma su entorno, su circunstancia en sus expresión más orteguiana, para satisfacer sus necesidades y hacer ese contexto menos hostil, más cómodo, más eficiente ("técnica es, por lo pronto, el esfuerzo para ahorrar esfuerzo").

Esta meditación, como se nos explica en las notas a la edición, fue originalmente no un libro como tal, sino un curso que impartió Ortega en 1933 en la Universidad Internacional de Verano de Santander y que se recogió, dos años después, en el diario "La Nación" de Buenos Aires y, en efecto, está redactado como conferencias o lecciones dictadas a un público.

Se trata de un texto bastante accesible, bastante sencillo de leer y entender aunque, como toda obra filosófica, conviene leerla despacio y 'masticando' bien cada concepto para estar seguro de hberlo comprendido y asimilado.

Interesante, sin duda.

Reseña editorial:

(Fuente: Sinopsis en Amazon para su edición de 2015 en Biblioteca Nueva)

José Ortega y Gasset
La obra de José Ortega y Gasset desvela un pensamiento circunstancial que va hilvanando temas y preocupaciones de varia índole y carácter en el complejo entramado teórico y metodológico de la «razón vital». En su estilo filosófico la fuerza expresiva de la frase nace animada por una tensión insoluble entre la metáfora y el concepto. Esa tensión es Ortega y en ella reside el mayor valor de su legado como contribución principal a la construcción del espacio hispánico de reflexión. Meditación de la técnica es un claro ejemplo del quehacer filosófico orteguiano, atento siempre a los problemas reales del hombre contemporáneo y pronto a denunciar las falsedades del culturalismo.

Ficha:

EDITORIAL: Biblioteca nueva
AÑO PRIMERA PUBLICACIÓN: 1939
ISBN: 978-8416345434
PAGINAS: 232

domingo, 12 de enero de 2020

Lecturas: "Transhumanismo" de Antonio Diéguez

Leer este libro 'Transhumanismo: la búsqueda tecnológica del mejoramiento humano' ha sido una especie de regalo casual, porque no conocía el libro ni tampoco estaba especialmente buscando bibliografía sobre el tema, pero el libro fue recomendado insospechadamente en un evento al que acudí, me llamó la atención y me lo compré, coincidiendo además que, en un grupo de debate al que pertenezco sobre humanismo digital, surgió el transhumanismo como tema para una sesión.

Establecido esto, decir que 'Transhumanismo' se puede clasificar como un libro de filosofía, su autor al fin y al cabo es catedrático de filosofía de la ciencia, pero lo cierto es que no debe asustar como si de un libro de metafísica profunda se tratase. Bien al contrario, aunque erudito, habla un lenguaje razonablemente llano y comprensible y, además, trata de una temática muy moderna, muy actual, casi, casi futurista, la del transhumanismo, es decir, el uso de la tecnología para cambiar (se supone que para mejor) al ser humano. El autor, además, aunque filósofo, no elude el tratamiento técnico o científico del que se le ve bien informado.

En este análisis, el autor se concentra en dos grupos de tecnologías: por un lado las que vienen del campo más digital, de la robótica y la inteligencia artificial principalmente y, por otro, en las que proceden del campo de la biología y la genómica.

El libro, de una extensión media, se estructura en cinco capítulos como sigue:
  • 1. ¿Qué es el transhumanismo?: Se cuenta cómo se ha presentado al transhumanismo como un suerte de promesa, una promesa que permite la mejora del ser humano e incluso, en las visiones más ambiciosas, vencer a la muerte. Hace un repaso del desarrollo del transhumanismo, se proporciona una definición y se revisan algunas modalidades en que se presenta.

  • 2. Máquinas superinteligentes, cíborgs y el advenimiento de la singularidad: Un capítulo largo en que se analiza el primer gran grupo de tecnologías: las digitales, la robótica y la inteligencia artificial. Repasa el pensamiento de autores muy optimistas en cuanto a las posibilidades del desarrollo de las máquinas como Hans Moravec o Marvin Minsky, y siendo inevitable una referencia a los pensadores de la singularidad como Raymond Kurzweil. Se analiza también el fenómeno cyborg dedicando espacio a las aportaciones bastante olvidadas de un español, Manuel Rodríguez Delgado, y repasando un poco la situación actual en cuanto a posibilidades científicas. Finaliza analizando las teorías que establecen que en el futuro podremos volcar nuestra memoria y nuestra mente en máquinas, independizándonos del cuerpo y logrando una especie de inmortalidad.

  • 3. El biomejoramiento: eternamente jóvenes, buenos y brillantes: Toca el segundo gran grupo de tecnologías, las que tienen su base en la biología y la genómica. Nos describe, inicialmente, la aparición de la denominada biología sintética y luego analiza y expone diferentes perspectivas sobre el biomejoramiento humano, es decir, el uso de tecnologías biológicas para mejorar a las personas: evitar enfermedades, conseguir mayores capacidades, retrasar o evitar la vejez, etc. Luego realiza un análisis más filosófico sobre la existencia o no de una naturaleza humana que pudiera servir como referencia de lo que deberíamos hacer o no mediante el biomejoramiento. Finalmente, el autor expone algunas razones que le hacen ser cauto en el tratamiento de las tesis del biomejoramiento.

  • 4. Hay que saber qué desear: El autor, especialista en el pensamiento de Ortega y Gasset, aboga por una especie de vía 'orteguiana'y en ese sentido realiza un amplio comentario sobre las propuestas del filósofo español en su libro 'Meditación de la técnica'.

  • 5. Conclusiones: enfriando las promesas: Concluye, como el propio título anticipa, con una visión contenida y prudente sobre lo que la tecnología realmente va a poder aportar y cuándo, considerando exageradas muchas de las promesas que se formulan. En cualquier caso, sí que insta a un debate que considera muy necesario.
'Transhumanismo: la búsqueda tecnológica del mejoramiento humano' es un libro interesantísimo, tanto por la temática en sí, moderna y multidisciplinar, como por un tratamiento que considero equilibrado e informativo, con independencia de las posiciones que personalmente puede adoptar el autor, que no oculta pero que tampoco impone.

Un gran libro que me anima a continuar con la exploración tanto del tema del transhumanismo e incluso de la filosofía de la ciencia y la tecnología, como de las obras del propio Antonio Diéguez.

Reseña editorial:

(Fuente: Contraportada del libro en su edición de 2017 en Herder Editorial)

Antonio Diéguez
El transhumanismo es uno de los movimientos filosóficos y culturales que más atención ha atraído en los últimos años. Preconiza el uso libre de la tecnología para el mejoramiento del ser humano, tanto en sus capacidades físicas, como en las mentales, emocionales y morales, trascendiendo todos sus límites actuales. Las tecnologías a las acude son la ingeniería genética y el desarrollo de máquinas inteligentes. Según los defensores del transhumanismo, con la ayuda de estas tecnologías podremos acabar con el sufrimiento, con las limitaciones biológicas que lo producen, e incluso podremos vencer al envejecimiento y la muerte.

Aunque muchos transhumanistas no ven deseable llevar estas mejoras hasta un punto en que el individuo mejorado ya no perteneciera a la especie humana, otros, designados como ‘posthumanistas’, consideran que este es precisamente el objetivo final: la creación de una o varias especies nuevas a partir de la nuestra.

Este libro presenta las diferentes modalidades del transhumanismo tecnocientífico. Se discuten sus argumentos, buscando dilucidar cuáles son sus puntos fuertes y sus debilidades. Las promesas que realizan los defensores del transhumanismo son muy ambiciosas, y no todas están justificadas. Pero por otro lado, la crítica de que modificar la naturaleza humana pone en peligro las bases de la vida moral, la dignidad y los derechos humanos, encierra supuestos filosóficos discutibles y sus consecuencias son excesivamente radicales. Hay otros enfoques que permiten hacer una evaluación más equilibrada, sobre la que podría edificarse en el futuro un mayor acuerdo social.

Ficha:

TITULO: TRANSHUMANISMO
EDITORIAL: Herder editorial
AÑO PRIMERA PUBLICACIÓN: 2017
ISBN: 978-8425439629
PAGINAS: 216

martes, 31 de diciembre de 2019

Mis lecturas de 2019

Y para cerrar el año en este blog, y fiel a la costumbre iniciada allá por 2009, resumo mis lecturas en el campo de la ficción, la literatura y las humanidades.

Ha sido este un año en que, por desgracia, continua la tendencia a una menor cantidad de lecturas de ficción compensada parcialmente por algo más de lectura de ensayo y, sobre todo, por lecturas en los campos de la tecnología y los negocios que comento en otro de mis blogs, Blue Chip.

Un año sin tampoco una predominancia clara ni de autores, ni temas, ni ningún otro factor que pueda caracterizar claramente el conjunto de lecturas. 

Estas han sido, en fin, mis lecturas de 2019.

NARRATIVA


Este año voy a destacar sólo dos obras en narrativa.

La ganadora clara es 'Las ciegas hormigas' de Ramiro Pinilla, un libro que me recomendó un amigo, grandísimo lector, y que me impresionó por la enorme calidad que atesora.  La acción, dura, se sitúa en el país vasco y recoge las luchas y peripecias de los habitantes ante el naufragio de un barco en sus costas, un barco del que pueden obtener un buen botín. Un libro en realidad ya antiguo y supongo que algo olvidado pero que, sin ninguna duda, vale la pena recuperar y que recomiendo encarecidamente.

Y el segundo puesto sería para 'Mamá' de Jorge Fernández Díaz, una versión ligeramente novelada, de la vida real de la madre delautor, emigrante a Argentina a principios del año pasado. Una obra documental e ilustrativa pero también sensible y donde no puedo evitar haber sentido un cierto reconocimiento por el hecho de que los protagonistas son de origen asturiano.

POESÍA

Con tan pocas lecturas, no parece tener sentido hacer un ranking. Sólo destacaría, no sé si por su calidad intrínseca, o porque me 'ha llegado', la poesía de José Ángel Buesa, que descubrí de una forma absolutamente casual en un ámbito que nada tenía que ver con lo literario, pero que me impulsó a buscar su obra. 

ENSAYO
  • Ética para máquinas (José Ignacio Latorre)
  • Las raíces éticas de la democracia (Adela Cortina)
  • Ética a Nicómaco (edicion Doceuvas) (Aristóteles)
  • Ética a Nicómaco (edición J.R. Ayllón) (Aristóteles)
  • Transhumanismo: la búsqueda tecnológica del mejoramiento humano (Antonio Diéguez)

Este año he recuperado algo la lectura de filosofía, y creo que es una tendencia que se mantendrá el año que viene.

En este caso me han gustado mucho, y lo recomiendo, el libro 'Transhumanismo' de Antonio Diéguez, una visión informada, serena, racional y muy bien explicada sobre lo que es el uso de la tecnología para modificar al hombre, con las realidades y perspectivas que existen desde el punto de vista tecnológico y su valoración filosófica. Interesantísimo.

Muy interesante también, aunque algo menos honda, la obra de José Ignacio Latorre sobre la ética en el mundo de la inteligencia artificial. Un bestseller que es fácil comprender por qué ha alcanzado esa condición. 

*****

Para el año que entra no tengo un plan claro en lo que a ficción se refiere, pero sí creo que en lo relativo a ensayo seguiré incrementando la lectura en el campo de la filosofía (especialmente en su relación con la tecnología) y es posible que me atreva también con algo de sociología y/o antropología. Ya veremos.

En cualquier caso, dentro de 365 días espero estar escribiendo el balance lector de 2020.

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domingo, 29 de diciembre de 2019

Mi experiencia escribiendo un libro (II): el sector editorial


Este es el segundo artículo que dedico a contar mi experiencia con mi primer libro, "La Carrera Digital". El artículo anterior, algo más personal, se centraba sobre todo en lo que denominaba los 'momentos especiales', aquello que más ilusiona o emociona de la escritura y publicación de un libro.

En este artículo, aunque siempre por supuesto aportando mi visión personal y mi experiencia particular, voy a hablar de algo más general y, por desgracia, menos gratificante: mi contacto con el sector editorial.

Las editoriales tradicionales


Cuando me decidí a escribir el libro, ya muy desde el principio, pensé en qué editorial publicarlo y cómo intentar llegar a esas editoriales. Me hice un listado de las editoriales, o sellos editoriales, que conocía y que publicaban libros de temática similar a la del mío... y me puse a investigar cómo contactar. Y no era fácil...como ya suponía.

Al final, y con bastante separación en el tiempo, contacté con dos editoriales tradicionales de las que resultan reconocibles a 'todo el mundo', pero de las cuales me abstendré de dar el nombre. Una muy al principio, con el libro siendo más un proyecto que una realidad, y otra con el libro ya muy avanzado. La forma de llegar hasta ellas fue utilizando contactos indirectos, es decir, personas conocidas que, a su vez, conocían a personas con peso y responsabilidad en la editorial de turno. Sé que no es fácil conseguir que una editorial, digamos 'normal', publique a un autor novel y al que no conoce, así que mi idea era que, ya que tenía una cierta 'entrada', al menos le darían una oportunidad al libro, analizarían su calidad, su oportunidad y sus posibilidades. 

Me equivocaba.

Ninguna de las dos editoriales leyó el texto ni analizó el libro. En absoluto. El contenido, el producto en sí, el libro, en apariencia era lo de menos. 

Para las dos.

Eso sí, el trato fue muy, muy diferente en una y otra. 

En una de ellas. la segunda en el orden cronológico de contacto,  el trato fue cercano, muy amable y explicando muy claramente sus planteamientos y el por qué no iban a publicar muy libro salvo bajo unas condiciones muy especiales que fui yo quien preferí no aceptar, por onerosas y arriesgadas. El resultado no fue el que yo esperaba, claro, pero el trato, la forma de relacionarse conmigo de esta editorial, fue a la vez profesional, transparente y humana. Y les estoy agradecido, muy agradecido por ello y guardo buen recuerdo y buena imagen de esa editorial. 

En la otra, la primera con que contacté, por el contrario, el trato fue, en mi opinión, despreciativo, sin la menor consideración, no ya solo al libro, sino también al escritor, a la persona... a mi. Me ignoraron hasta el desprecio, y cuando, tras mucho insistir, me dieron una contestación, fue muy breve, muy fría, muy poco y mal argumentada y, en fin, muy poco creíble. Tan despectivo me pareció el trato recibido que de esta segunda editorial, de la cual he leído varios libros y a la que hasta ese momento le tenía especial simpatía, ha pasado a ser una editorial que me causa un profundo rechazo y de la que, salvo que saquen un título absolutamente especial y exclusivo, prefiero no volver a comprar ningún libro. Han perdido a la vez, un posible autor y, sobre todo, en lo que supongo que más les podría importar: un cliente y un frecuente lector.

La autoedición


Tras esos dos contactos decidí que no más, que no iba a seguir invirtiendo energías en la búsqueda de una editorial de las tradicionales, en las que veía tan poco interés en arriesgarse ni siquiera un poquito con un autor que no conocían.

Decidí que debía concentrar mis energías en lo más importante que era escribir el libro, un buen libro, cosa que sí que estaba en mi mano y que espero, y en el fondo creo, haber conseguido. Y, a cambio, dejar de invertir esfuerzo inútilmente en buscar una editorial eterna y casi con total seguridad infructuosamente.

Así que pensé que mi opción era la autoedición.

Y durante unas semanas, o unos meses, no lo recuerdo bien, ese pasó a ser mi plan. No era lo que deseaba al principio, pero era lo único que me parecía viable.

Eso si, optar por la autoedición me suponía dedicar tiempo a investigar primero y ejecutar después, tareas como la maquetación, el diseño de portada, la gestión del ISBN, la gestión del espacio en Amazon (que era donde pensaba publicarlo) etc

Y debo decir que esa dedicación de esfuerzos a tareas que considero de menor relevancia para mis objetivos, me pesaban, y retrasó algo la planificación del libro.

Hasta que descubrí una tercera vía.

Editoriales de impresión bajo demanda


Por medio de un amigo, descubrí esta opción, que considero intermedia entre la editorial tradicional y la autoedición.

Las editoriales de edición bajo demanda funcionan, desde el punto de vista de producción, de una forma muy similar a una editorial tradicional: revisan los manuscritos y los aceptan o rechazan, firmas con ellos un contrato, realizan una revisión del texto, hacen la maquetación del mismo y de la portada, gestionan el ISBN, gestionan la doble edición papel/eBook, dan de alta el libro en los catálogos que utilizan las librerías y grandes superficies, etc...

Esta solución me pareció fantástica para eliminar los problemas de dedicación de esfuerzos a tareas que no fuesen escribir realmente el libro y me proporcionaba garantías de calidad en la maquetación, la impresión, el diseño, etc

¿Las contrapartidas? Diría que tres:
  • Por un lado, se trata de editoriales con marca menos reconocida que las editoriales tradicionales. Eso, a efectos de comercialización y marca personal es un 'minus'.

  • Aunque permiten la compra del eBook casi en cualquier lugar del mundo y en una multitud de Webs no hacen, sin embargo, distribución de ejemplares en papel a tienda. Sólo imprimen aquello que se les solicita ya bajo pedido. Eso sin duda es un 'handicap'...pero es el mecanismo principal que tienen, entiendo, para reducir costes, ser competitivas con las editoriales tradicionales y poder atender a autores menos conocidos.

  • Tiene coste. El autor, yo en este caso, debe invertir una cierta cantidad de dinero. Eso sí, me pareció una cantidad razonable y una apuesta que estaba dispuesto a asumir.

Cuando descubrí esta opción, me gustó mucho y es la que al final he adoptado. En mi caso, bajo la editorial ExLibric.

Debo decir que el resultado en cuanto a revisión del texto, maquetación, diseño de cubierta, etc es en mi opinión, muy satisfactorio y me confirma que, finalmente, tomé la decisión acertada.

Puntos más débiles son la distribución y la promoción.

La distribución


La distribución, esto es, el hacer llegar los ejemplares a los puntos de venta es problemática. En mi caso, y dado el modelo editorial elegido, no existe distribución a tienda salvo que éstas asuman, bajo su criterio y riesgo, la compra de ejemplares para ponerlos a la venta. 

Esto es comercialmente una desventaja importante, no cabe duda. 

Creo que muchas veces los libros 'entran por los ojos' o tras haberlos 'ojeado'. En el caso de mi libro, a lo mejor mi opinión está sesgada, pero creo que si una persona que no lo conociese lo viese en tienda, le llamaría la atención (la portada creo que es atractiva) y si ese alguien lo ojease, viese el índice, las figuras y el aspecto general, creo que el libro ganaría muchas opciones de ser vendido. Como el libro no se encuentra en tiendas...pierdo esa opción. Además, el modelo adoptado, dificulta, aunque no imposibilita, la compra en papel fuera de España.

Sí que funciona razonablemente bien la distribución en eBook, aunque se propaga algo más lento de lo que yo hubiese esperado y deseado, y aunque en algunas webs no está bien implementada la ficha del libro. Pero, en general, sí que es cierto que en formato eBook mi libro está presente en cada vez más Webs y se puede adquirir con cierta facilidad en cualquier parte del mundo.


La promoción


Éste, junto con la distribución en papel a tienda, es el punto más débil. 

Apenas he tenido promoción comercial. El conocimiento del libro por parte de los eventuales lectores, debo conseguirlo por mis propios medios o confiando en que el azar o el boca a boca entre lectores, me ayude.

No es mucha ayuda...pero es la que tengo...


Unas reflexiones sobre el sector editorial


Tras mi experiencia, se me ocurren algunas reflexiones sobre el sector editorial. No me atrevo a afirmar que sean generales, sino que son mi valoración personal ahora mismo y fruto de mi experiencia actual.

Veo al sector editorial tradicional, a las editoriales de toda la vida, muy estáticas, muy conservadoras, con muy poca capacidad, ni vocación dicho sea de paso, de asumir el más mínimo riesgo, de apostar por un nuevo autor o por un libro. Buscan ir sobre seguro, garantizando el retorno de inversión, con independencia del contenido y renunciando a ninguna 'sorpresa editorial'. Y esto las convierte en territorio casi vedado, casi hostil, para escritores noveles salvo que éstos sean muy populares por otros motivos (políticos, artistas, influencers, etc).

¿Qué aporta una editorial tradicional? Creo que aporta o puede aportar cuatro cosas: marca, 'know-how', promoción y distribución.

No está mal, pero hay que tener en cuenta que el 'know-how' y parte de la distribución lo aportan tambiñen las editoriales en modelo bajo demanda y que, incluso, cada vez es más fácil que una persona individual (mediante autoedición) puede suplir esas funciones. Suprimido el know-how y la distribución en formato eBook, quedaría, entonces, la marca, la promoción y la distribución física. Son cosas valiosas pero, si para publicar a un autor, esperan, y es lo que parece que sucede, que este autor ya sea muy conocido (que ya tenga mercado y que la promoción sea relativamente sencilla o casi nula)... ¿cuál es su valor real?

Puede que sólo la distribución física.

Para un autor consagrado, la marca la aporta el propio autor, más que la editorial, y la promoción casi 'la llevan puesta' esos autores sin mucha ayuda de la editorial. Es decir, que lo único que aportaría la editorial tradicional realmente diferencial es la distribución del formato papel a tienda. ¿No puede ser ese poco valor?

Es decir, a los autores noveles casi se les cierra la puerta, porque no hay garantía de retorno de la inversión y a los consagrados se les aporta poco valor.

¿No se están arriesgando las editoriales tradicionales a ser irrelevantes, especialmente si el eBook llegase  a ser un formato predominante?

En cuanto a las editoriales en modelo bajo demanda creo que deben mejorar, y mucho, al menos en la experiencia que yo he tenido, en la promoción, ya que es la única forma de conseguir compradores cuando en su cartera de autores, en general, tendrán autores y títulos menos conocidos que en las editoriales tradicionales. No hablo de una promoción muy cara, que entiendo que no la puedan afrontar, pero sí una muchísima mayor presencia en medios digitales y un mayor intento de colocar contenidos (entrevistas, vídeos, etc) en medios como radio y televisión. Si no, es posible que autores que sean hábiles con las herramientas de edición, o que tengan quien les ayude, o quienes no duden en invertir un poco más, publiquen vía autoedición sin recurrir a las editoriales bajo demanda.

Soy muy lector, y busco y compro libros de todo tipo. Y cada vez con más frecuencia observo a autores muy, muy reputados en sus campos, que publican sus libros en formato de autoedición. Por algo será...

Creo que es un riesgo para las editoriales. 

Si no consiguen añadir más valor y ser más accesibles para los autores noveles, puede que con el paso del tiempo se conviertan en irrelevantes y que los autores 'se busquen la vida' por su cuenta, los consagrados porque no necesiten editoriales y los noveles o menos conocido porque tengan vetado el acceso.

El futuro...


Como contaba en el artículo anterior, escribir y publicar es una actividad muy gratificante. Y ya aviso que mi intención es que 'La Carrera Digital' no sea mi único libro, ni mucho menos.

Pero la lucha con las editoriales es difícil.

Tengo que confesar que me encantaría ver publicado algún libro mío en un sello editorial de los conocidos. Probablemente ese deseo provenga no tanto de un razonamiento estrictamente racional como, más bien, de mi corazón de lector acostumbrado a comprar muchos libros a editoriales y al cual le haría ilusión ver una obra propia en ese formato. Y lo voy a intentar. Pero la experiencia me hace ver que es difícil y no pienso gastar excesivas energías si no observo algún interés. 

Con lo cual, lo más probable es que siga optando por el modelo de editorial con impresión bajo demanda.


... y un par de consejos


Por si este artículo lo lee algún autor novel o poco conocido, me permitiría, con mucha humildad, darle. como regalo, un par de consejos fruto de mi experiencia personal.

El primero es de cero desánimo. No te deprimas ni te vengas abajo si ves que su manuscrito es rechazado (o ignorado) por las editoriales tradicionales. Es, con mucho, lo más fácil que te suceda.

Pero si de verdad, escritor, quieres publicar, si ésta es tu vocación y anhelo, si estás dispuesto a esforzarte e incluso invertir, tienes a tu alcance la autoedición y, con una inversión moderada, el modelo de impresión bajo demanda. Ni te deprimas ni consumas excesivas energías en buscar editorial tradicional. No vale la pena. Si no te hacen caso, opta por uno de los otros dos modelos: autoedición o impresión bajo demanda. Si algún día te conviertes en autor de éxito, probablemente ya vendrán a buscarte, pero de momento tienes que salir adelante.

Y el segundo consejo es de fe en ti mismo. Sé exigente en la calidad de lo que haces, en la redacción, en la ortografía, en la presentación... pero, a partir de ahí, confía en ti mismo y en tu obra. No esperes que las editoriales crean en ello ni que te apoyen, no esperes demasiado de tu entorno, no esperes demasiado de las librerías... ni siquiera, perdón, esperes demasiado de los lectores. Cree en ti y empuja tú. 

Al fin y al cabo, es tu sueño lo que está en juego.

domingo, 22 de diciembre de 2019

Mi experiencia escribiendo un libro (I): los momentos especiales


Y por fin, al final, este 2019, conseguí terminar de escribir, y sobre todo publicar, mi primer libro.

¿Su título?

La verdad es que me gustaría que cualquier que me siga en mis blogs, incluido éste, ya lo supiera (en realidad me gustaría que ya lo hubiese leído), pero por si acaso lo recuerdo: "La Carrera Digital". Y no, como el título ya anticipa, no se trata de un libro de ficción, sino de un ensayo a caballo entre la tecnología y el 'management' y sobre la popular temática de la transformación digital.

Durante varios años he leído, e incluso escrito, alguna reflexión sobre la escritura, sobre la experiencia de escribir, de publicar... una experiencia que, entonces, era para mi una mera aspiración o una entelequia sobre la que resultaba interesante leer, absorber, debatir, analizar...pero siempre en tercera persona, en cabeza ajena o, como mucho, como una posibilidad de futuro.

Ahora ya tengo esa experiencia y ahora ya puedo hablar en primera persona. Ahora ya sé lo que se siente escribiendo un libro, tratando con editoriales y esperando y en algún caso recibiendo, feedback de los lectores. Y de eso hablaré en este artículo que, en cierto modo, es primo-hermano de otro artículo que recientemente he publicado en otro de mis blogs, La Vida de Color Azul y que titulé 'La Carrera Digital o el rastro de un sueño'.

Digo que ahora sé lo que se siente aunque, en realidad, no creo que haya una única forma de sentir esa experiencia, que en realidad depende de cada autor, cada libro y cada momento vital y creativo. Así que, en realidad, describiré mi experiencia escribiendo este libro.

Como el tema se va a alargar un tanto, voy a hacerlo en dos artículos, este primero escrito más en primera persona, en clave personal, contando mis sensaciones y emociones y ya en el siguiente, hablaré más de la experiencia con las editoriales, con la promoción y la distribución, es decir, con el mercado editorial.

En el plano personal, lo primero que hay que decir es que escribir es, al menos para mi, una vocación, algo que he hecho, y espero seguir haciendo, simplemente porque me gusta y me apetece hacerlo. Escribir, lo que se dice escribir, llevo escribiendo desde hace muchos años, pero lo diferencial ahora es escribir, y publicar, un libro completo.

Lo siguiente que tengo que decir es que la experiencia de escribir es muy, muy gratificante. Disfrutas la escritura en si misma, y disfrutas cuando repasas lo escrito y ves que te gusta lo que lees y te parece que está bien escrito y que transmite algo valioso, algo que de alguna manera te representa y algo que vale la pena contar.

Aunque también es preciso reconocer que es un esfuerzo y que en ocasiones te sientes cansado o desganado. Sin embargo, creo, o en mi caso así ha sido, que se trata de un esfuerzo razonable. Te esfuerzas como tienes que esforzarte para cualquier otra actividad que sea relevante: te tienes que esforzar para estudiar, te tienes que esforzar para ganar clientes, te tienes que esforzar para gestionar proyectos, te tienes que esforzar para gestionar recursos, te tienes que esforzar en el deporte, te tienes que esforzar para mantener tu casa en orden... y te esfuerzas también para escribir un libro, claro. 

Con una relativa frecuencia he leído artículos o comentarios de autores que te describen la escritura de un libro como una especie de odisea o más bien un infierno, como un esfuerzo sobre-humano, como algo agotador, como algo que no recomendarían a nadie... Bueno, pues no es así. Mejor dicho, no puedo juzgar cuál ha sido la experiencia de otros, pero la mía no ha sido así. El esfuerzo, sin duda ha existido, y no pequeño, claro, pero nada de infierno, nada de sobre-humano. Un esfuerzo en línea con el que precisan otras iniciativas y un esfuerzo proporcionado a la satisfacción que produce.

Lo que sí es cierto es que escribir un libro implica, aparte de esfuerzo, una cierta disciplina. Es fácil dejarse llevar e interrumpir la escritura. En mi caso, y aunque reconozco que pasé por baches en que dejé temporalmente de escribir, en parte por exceso de trabajo en otros ámbitos, en parte por haber perdido un poco el hilo (la inspiración, si se quiere), aplique bastante disciplina y un trabajo planificado, monitorizado y razonablemente constante. Hablo de planificado y monitorizado porque, eso si, como en muchas de mis actividades, tenía un plan, un plan escrito, con actividades y fechas y, aunque los planes tienden a retrasarse, y también fue así en este caso, el hecho de existir y de recordarte lo pendiente, suponen, al menos para mi, un acicate para cumplir, para no detenerte y para seguir adelante.

En conjunto, en cualquier caso, como decía más arriba, el balance es muy positivo y la experiencia de escribir realmente satisfactoria.

Pero sobre todo, y es lo que más quiero destacar en este artículo, hay momentos especiales, momentos de emoción y momentos que te hacen sentir muy bien: cuando terminas de escribir, cuando lo ves publicado, cuando lo presentas, cuando hablas con lectores...

Curiosamente, el momento de acabar la escritura, aún siendo especial, se diluye un poco, o al menos a mi me sucedió así. Dado que la escritura es una actividad un poco continua, dado que siempre estas revisando y corrigiendo pequeños detalles, no hay un momento completamente nítido en que puedas decir "¡ahora! ahora he terminado". De todas formas, aunque quizá el momento no sea tan agudo, tan claramente definido, no deja de ser una impresionante sensación la de terminar un libro, supongo que aún más si éste es el primero, y pensar que sí, que lo has conseguido. 

Otro momento que para mí sí resultó muy emocionante fue cuando tuve el libro por primera vez en mis manos, momento que describo también en el artículo 'La Carrera Digital o el rastro de un sueño'. A pesar de que sabía, evidentemente, el aspecto que tenía la portada y el contenido, a pesar de que sabía que me iba a llegar en breve un 'pack' con 95 ejemplares, cuándo al final llegó (debo decir que me sorprendió un poco la fecha porque pensaba que iba a tardar algo más), la sensación de abrir una caja, tomar el libro y ojearlo, de tener físicamente el libro en tus manos es... bueno, difícil de describir. Muy, muy especial.

Especial es también cuando tu familia lo mira y admira. Especial cuando empiezas a contárselo tu, u otros, a personas de tu entorno.

Como especial también es, o fue para mi, el momento de la presentación oficial. Sentí un cosquilleo extraño, una mezcla de satisfacción, orgullo y nervios, por un lado por lo significativo del momento para mi y, por otro, porque la verdad es que la actividad de escribir el libro la había llevado con mucha discreción y muy poca gente, muy poca, sabía que lo estaba haciendo. Y presentarlo era hacer una especie de manifestación o revelación. Además, en la presentación esperaba a público heterogéneo que me conocían en facetas muy diferentes y se hace extraño, aunque motivador, mostrar a gente próxima una cara tuya muy diferente a la que conocen. Como describo en el otro artículo, la experiencia en este caso fue agridulce: muy bonita y emocionante por el acto en sí, y algo triste por una asistencia bastante escasa y con ausencias notables. En cualquier caso, fue un evento único, que preparé con mimo, que viví con intensidad, y cuyo recuerdo me acompañará siempre.

Y hay otros momentos especiales: las interacciones con los lectores. Cuando ves que en algún medio social (por ejemplo Twitter) o en las reseñas de Amazon, personas a las que no conoces, mencionan y valoran tu libro te da un pequeño vuelco el corazón. Debo decir que ademas, hasta la fecha, los comentarios no han sido abundantes, pero sí muy elogiosos. Incluso he tenido la ocasión de conocer en persona a alguno de esos lectores, estoy en concreto pensando en una persona realmente extraordinaria, y es fascinante. 

No necesito alicientes para escribir, porque ya he dicho que la escritura en sí misma es muy satisfactoria para mi. Pero si necesitase de esos alicientes o de algún tipo de impulso adicional, esta interacción con lectores que han leído y disfrutado tu libro, sería ese impulso extra, eso que hace que tu tarea como escritor cobre sentido, que valga la pena. El último de los momentos especiales.

Y es que, aunque escribes porque te satisface y quieres hacerlo, escribes también para que te lean, para que las argumentaciones o historias que cuentas, tu mensaje, llegue y 'cale'.

Y tengo mucho empeño en transmitir un mensaje. El día de la presentación, esa a la que tan poco público acudió, anuncié lo que consideraba mi misión, una misión personal y profesional. Una misión que consiste en transmitir a directivos y empresas que lo necesiten (y creo que son muchos directivos y muchas empresas) lo que he aprendido en casi 30 años de ejercicio profesional en el campo de la tecnología, combinados con otros 30 años en paralelo de investigación y estudio. Creo sinceramente que tengo mucho que aportar y que contar. Y la escritura, aparte de una vocación, es una fantástica herramienta para llegar a un público muy amplio, para transmitirles un conocimiento, para moverles a la acción en la dirección adecuada.

Y, como titulo la introducción del libro, es que 'Ha llegado la hora'. Ha llegado la hora, entre otras cosas, de escribir y publicar. Ha llegado la hora de transmitir el mensaje, de mostrar, enseñar y ayudar. Ya tengo la experiencia de mi primer libro... y el impulso para que no sea el último.

Pero para que llegue ese mensaje, para realmente poder cumplir mi misión, necesito que el libro se conozca y se lea. Y eso, como comentaré en un siguiente artículo, sí que es difícil, mucho más que escribirlo. Y, sobre todo, algo que, en buena medida, no depende de mi.

Necesito llegar.

Necesito personas inquietas e interesadas.

Necesito lectores.

Te necesito a ti, si aún no lo has leído.

Y si lo lees, y compartes conmigo tu opinión, serás mucho más que un simple lector: pasarás a formar parte de esos momentos especiales que recompensan la escritura y animan a seguir adelante.