Mostrando entradas con la etiqueta Picados. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Picados. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de abril de 2020

Día del libro 2020: hace justo un año terminé de escribir mi primer libro.



Hoy es 23 de Abril de 2020. Hoy es el día del libro 2020. Y hoy hace justo un año que terminé de escribir mi primer libro 'La Carrera Digital'.

No es del todo casual que finalizase la redacción del libro justo en el día del libro. Fue en parte una casualidad, en parte una elección.

Había finalizado el grueso de la redacción casi un mes antes, pero estaba aún haciendo pequeñas correcciones en las galeradas y me restaba por escribir la sección de agradecimientos. Podía haberla escrito, quizá, un día o dos antes, o también un día o dos después. En cualquier caso, habría sido a mediados / finales de Abril.

Pero el que fuera 23 de Abril lo busqué, por un cierto halo de romanticismo, por parecerme un bonito detalle el finalizar mi primera obra justo el día del libro.

Y hoy, un año después, con el libro ya publicado hace meses, y habiendo empezado la escritura del siguiente, he querido recordarlo hoy, 23 de Abril de 2020, hoy Dia del Libro 2020, hoy, un año después...

*****

Artículo publicado originalmente en mi blog Blue Chip.


domingo, 29 de diciembre de 2019

Mi experiencia escribiendo un libro (II): el sector editorial


Este es el segundo artículo que dedico a contar mi experiencia con mi primer libro, "La Carrera Digital". El artículo anterior, algo más personal, se centraba sobre todo en lo que denominaba los 'momentos especiales', aquello que más ilusiona o emociona de la escritura y publicación de un libro.

En este artículo, aunque siempre por supuesto aportando mi visión personal y mi experiencia particular, voy a hablar de algo más general y, por desgracia, menos gratificante: mi contacto con el sector editorial.

Las editoriales tradicionales


Cuando me decidí a escribir el libro, ya muy desde el principio, pensé en qué editorial publicarlo y cómo intentar llegar a esas editoriales. Me hice un listado de las editoriales, o sellos editoriales, que conocía y que publicaban libros de temática similar a la del mío... y me puse a investigar cómo contactar. Y no era fácil...como ya suponía.

Al final, y con bastante separación en el tiempo, contacté con dos editoriales tradicionales de las que resultan reconocibles a 'todo el mundo', pero de las cuales me abstendré de dar el nombre. Una muy al principio, con el libro siendo más un proyecto que una realidad, y otra con el libro ya muy avanzado. La forma de llegar hasta ellas fue utilizando contactos indirectos, es decir, personas conocidas que, a su vez, conocían a personas con peso y responsabilidad en la editorial de turno. Sé que no es fácil conseguir que una editorial, digamos 'normal', publique a un autor novel y al que no conoce, así que mi idea era que, ya que tenía una cierta 'entrada', al menos le darían una oportunidad al libro, analizarían su calidad, su oportunidad y sus posibilidades. 

Me equivocaba.

Ninguna de las dos editoriales leyó el texto ni analizó el libro. En absoluto. El contenido, el producto en sí, el libro, en apariencia era lo de menos. 

Para las dos.

Eso sí, el trato fue muy, muy diferente en una y otra. 

En una de ellas. la segunda en el orden cronológico de contacto,  el trato fue cercano, muy amable y explicando muy claramente sus planteamientos y el por qué no iban a publicar muy libro salvo bajo unas condiciones muy especiales que fui yo quien preferí no aceptar, por onerosas y arriesgadas. El resultado no fue el que yo esperaba, claro, pero el trato, la forma de relacionarse conmigo de esta editorial, fue a la vez profesional, transparente y humana. Y les estoy agradecido, muy agradecido por ello y guardo buen recuerdo y buena imagen de esa editorial. 

En la otra, la primera con que contacté, por el contrario, el trato fue, en mi opinión, despreciativo, sin la menor consideración, no ya solo al libro, sino también al escritor, a la persona... a mi. Me ignoraron hasta el desprecio, y cuando, tras mucho insistir, me dieron una contestación, fue muy breve, muy fría, muy poco y mal argumentada y, en fin, muy poco creíble. Tan despectivo me pareció el trato recibido que de esta segunda editorial, de la cual he leído varios libros y a la que hasta ese momento le tenía especial simpatía, ha pasado a ser una editorial que me causa un profundo rechazo y de la que, salvo que saquen un título absolutamente especial y exclusivo, prefiero no volver a comprar ningún libro. Han perdido a la vez, un posible autor y, sobre todo, en lo que supongo que más les podría importar: un cliente y un frecuente lector.

La autoedición


Tras esos dos contactos decidí que no más, que no iba a seguir invirtiendo energías en la búsqueda de una editorial de las tradicionales, en las que veía tan poco interés en arriesgarse ni siquiera un poquito con un autor que no conocían.

Decidí que debía concentrar mis energías en lo más importante que era escribir el libro, un buen libro, cosa que sí que estaba en mi mano y que espero, y en el fondo creo, haber conseguido. Y, a cambio, dejar de invertir esfuerzo inútilmente en buscar una editorial eterna y casi con total seguridad infructuosamente.

Así que pensé que mi opción era la autoedición.

Y durante unas semanas, o unos meses, no lo recuerdo bien, ese pasó a ser mi plan. No era lo que deseaba al principio, pero era lo único que me parecía viable.

Eso si, optar por la autoedición me suponía dedicar tiempo a investigar primero y ejecutar después, tareas como la maquetación, el diseño de portada, la gestión del ISBN, la gestión del espacio en Amazon (que era donde pensaba publicarlo) etc

Y debo decir que esa dedicación de esfuerzos a tareas que considero de menor relevancia para mis objetivos, me pesaban, y retrasó algo la planificación del libro.

Hasta que descubrí una tercera vía.

Editoriales de impresión bajo demanda


Por medio de un amigo, descubrí esta opción, que considero intermedia entre la editorial tradicional y la autoedición.

Las editoriales de edición bajo demanda funcionan, desde el punto de vista de producción, de una forma muy similar a una editorial tradicional: revisan los manuscritos y los aceptan o rechazan, firmas con ellos un contrato, realizan una revisión del texto, hacen la maquetación del mismo y de la portada, gestionan el ISBN, gestionan la doble edición papel/eBook, dan de alta el libro en los catálogos que utilizan las librerías y grandes superficies, etc...

Esta solución me pareció fantástica para eliminar los problemas de dedicación de esfuerzos a tareas que no fuesen escribir realmente el libro y me proporcionaba garantías de calidad en la maquetación, la impresión, el diseño, etc

¿Las contrapartidas? Diría que tres:
  • Por un lado, se trata de editoriales con marca menos reconocida que las editoriales tradicionales. Eso, a efectos de comercialización y marca personal es un 'minus'.

  • Aunque permiten la compra del eBook casi en cualquier lugar del mundo y en una multitud de Webs no hacen, sin embargo, distribución de ejemplares en papel a tienda. Sólo imprimen aquello que se les solicita ya bajo pedido. Eso sin duda es un 'handicap'...pero es el mecanismo principal que tienen, entiendo, para reducir costes, ser competitivas con las editoriales tradicionales y poder atender a autores menos conocidos.

  • Tiene coste. El autor, yo en este caso, debe invertir una cierta cantidad de dinero. Eso sí, me pareció una cantidad razonable y una apuesta que estaba dispuesto a asumir.

Cuando descubrí esta opción, me gustó mucho y es la que al final he adoptado. En mi caso, bajo la editorial ExLibric.

Debo decir que el resultado en cuanto a revisión del texto, maquetación, diseño de cubierta, etc es en mi opinión, muy satisfactorio y me confirma que, finalmente, tomé la decisión acertada.

Puntos más débiles son la distribución y la promoción.

La distribución


La distribución, esto es, el hacer llegar los ejemplares a los puntos de venta es problemática. En mi caso, y dado el modelo editorial elegido, no existe distribución a tienda salvo que éstas asuman, bajo su criterio y riesgo, la compra de ejemplares para ponerlos a la venta. 

Esto es comercialmente una desventaja importante, no cabe duda. 

Creo que muchas veces los libros 'entran por los ojos' o tras haberlos 'ojeado'. En el caso de mi libro, a lo mejor mi opinión está sesgada, pero creo que si una persona que no lo conociese lo viese en tienda, le llamaría la atención (la portada creo que es atractiva) y si ese alguien lo ojease, viese el índice, las figuras y el aspecto general, creo que el libro ganaría muchas opciones de ser vendido. Como el libro no se encuentra en tiendas...pierdo esa opción. Además, el modelo adoptado, dificulta, aunque no imposibilita, la compra en papel fuera de España.

Sí que funciona razonablemente bien la distribución en eBook, aunque se propaga algo más lento de lo que yo hubiese esperado y deseado, y aunque en algunas webs no está bien implementada la ficha del libro. Pero, en general, sí que es cierto que en formato eBook mi libro está presente en cada vez más Webs y se puede adquirir con cierta facilidad en cualquier parte del mundo.


La promoción


Éste, junto con la distribución en papel a tienda, es el punto más débil. 

Apenas he tenido promoción comercial. El conocimiento del libro por parte de los eventuales lectores, debo conseguirlo por mis propios medios o confiando en que el azar o el boca a boca entre lectores, me ayude.

No es mucha ayuda...pero es la que tengo...


Unas reflexiones sobre el sector editorial


Tras mi experiencia, se me ocurren algunas reflexiones sobre el sector editorial. No me atrevo a afirmar que sean generales, sino que son mi valoración personal ahora mismo y fruto de mi experiencia actual.

Veo al sector editorial tradicional, a las editoriales de toda la vida, muy estáticas, muy conservadoras, con muy poca capacidad, ni vocación dicho sea de paso, de asumir el más mínimo riesgo, de apostar por un nuevo autor o por un libro. Buscan ir sobre seguro, garantizando el retorno de inversión, con independencia del contenido y renunciando a ninguna 'sorpresa editorial'. Y esto las convierte en territorio casi vedado, casi hostil, para escritores noveles salvo que éstos sean muy populares por otros motivos (políticos, artistas, influencers, etc).

¿Qué aporta una editorial tradicional? Creo que aporta o puede aportar cuatro cosas: marca, 'know-how', promoción y distribución.

No está mal, pero hay que tener en cuenta que el 'know-how' y parte de la distribución lo aportan tambiñen las editoriales en modelo bajo demanda y que, incluso, cada vez es más fácil que una persona individual (mediante autoedición) puede suplir esas funciones. Suprimido el know-how y la distribución en formato eBook, quedaría, entonces, la marca, la promoción y la distribución física. Son cosas valiosas pero, si para publicar a un autor, esperan, y es lo que parece que sucede, que este autor ya sea muy conocido (que ya tenga mercado y que la promoción sea relativamente sencilla o casi nula)... ¿cuál es su valor real?

Puede que sólo la distribución física.

Para un autor consagrado, la marca la aporta el propio autor, más que la editorial, y la promoción casi 'la llevan puesta' esos autores sin mucha ayuda de la editorial. Es decir, que lo único que aportaría la editorial tradicional realmente diferencial es la distribución del formato papel a tienda. ¿No puede ser ese poco valor?

Es decir, a los autores noveles casi se les cierra la puerta, porque no hay garantía de retorno de la inversión y a los consagrados se les aporta poco valor.

¿No se están arriesgando las editoriales tradicionales a ser irrelevantes, especialmente si el eBook llegase  a ser un formato predominante?

En cuanto a las editoriales en modelo bajo demanda creo que deben mejorar, y mucho, al menos en la experiencia que yo he tenido, en la promoción, ya que es la única forma de conseguir compradores cuando en su cartera de autores, en general, tendrán autores y títulos menos conocidos que en las editoriales tradicionales. No hablo de una promoción muy cara, que entiendo que no la puedan afrontar, pero sí una muchísima mayor presencia en medios digitales y un mayor intento de colocar contenidos (entrevistas, vídeos, etc) en medios como radio y televisión. Si no, es posible que autores que sean hábiles con las herramientas de edición, o que tengan quien les ayude, o quienes no duden en invertir un poco más, publiquen vía autoedición sin recurrir a las editoriales bajo demanda.

Soy muy lector, y busco y compro libros de todo tipo. Y cada vez con más frecuencia observo a autores muy, muy reputados en sus campos, que publican sus libros en formato de autoedición. Por algo será...

Creo que es un riesgo para las editoriales. 

Si no consiguen añadir más valor y ser más accesibles para los autores noveles, puede que con el paso del tiempo se conviertan en irrelevantes y que los autores 'se busquen la vida' por su cuenta, los consagrados porque no necesiten editoriales y los noveles o menos conocido porque tengan vetado el acceso.

El futuro...


Como contaba en el artículo anterior, escribir y publicar es una actividad muy gratificante. Y ya aviso que mi intención es que 'La Carrera Digital' no sea mi único libro, ni mucho menos.

Pero la lucha con las editoriales es difícil.

Tengo que confesar que me encantaría ver publicado algún libro mío en un sello editorial de los conocidos. Probablemente ese deseo provenga no tanto de un razonamiento estrictamente racional como, más bien, de mi corazón de lector acostumbrado a comprar muchos libros a editoriales y al cual le haría ilusión ver una obra propia en ese formato. Y lo voy a intentar. Pero la experiencia me hace ver que es difícil y no pienso gastar excesivas energías si no observo algún interés. 

Con lo cual, lo más probable es que siga optando por el modelo de editorial con impresión bajo demanda.


... y un par de consejos


Por si este artículo lo lee algún autor novel o poco conocido, me permitiría, con mucha humildad, darle. como regalo, un par de consejos fruto de mi experiencia personal.

El primero es de cero desánimo. No te deprimas ni te vengas abajo si ves que su manuscrito es rechazado (o ignorado) por las editoriales tradicionales. Es, con mucho, lo más fácil que te suceda.

Pero si de verdad, escritor, quieres publicar, si ésta es tu vocación y anhelo, si estás dispuesto a esforzarte e incluso invertir, tienes a tu alcance la autoedición y, con una inversión moderada, el modelo de impresión bajo demanda. Ni te deprimas ni consumas excesivas energías en buscar editorial tradicional. No vale la pena. Si no te hacen caso, opta por uno de los otros dos modelos: autoedición o impresión bajo demanda. Si algún día te conviertes en autor de éxito, probablemente ya vendrán a buscarte, pero de momento tienes que salir adelante.

Y el segundo consejo es de fe en ti mismo. Sé exigente en la calidad de lo que haces, en la redacción, en la ortografía, en la presentación... pero, a partir de ahí, confía en ti mismo y en tu obra. No esperes que las editoriales crean en ello ni que te apoyen, no esperes demasiado de tu entorno, no esperes demasiado de las librerías... ni siquiera, perdón, esperes demasiado de los lectores. Cree en ti y empuja tú. 

Al fin y al cabo, es tu sueño lo que está en juego.

domingo, 22 de diciembre de 2019

Mi experiencia escribiendo un libro (I): los momentos especiales


Y por fin, al final, este 2019, conseguí terminar de escribir, y sobre todo publicar, mi primer libro.

¿Su título?

La verdad es que me gustaría que cualquier que me siga en mis blogs, incluido éste, ya lo supiera (en realidad me gustaría que ya lo hubiese leído), pero por si acaso lo recuerdo: "La Carrera Digital". Y no, como el título ya anticipa, no se trata de un libro de ficción, sino de un ensayo a caballo entre la tecnología y el 'management' y sobre la popular temática de la transformación digital.

Durante varios años he leído, e incluso escrito, alguna reflexión sobre la escritura, sobre la experiencia de escribir, de publicar... una experiencia que, entonces, era para mi una mera aspiración o una entelequia sobre la que resultaba interesante leer, absorber, debatir, analizar...pero siempre en tercera persona, en cabeza ajena o, como mucho, como una posibilidad de futuro.

Ahora ya tengo esa experiencia y ahora ya puedo hablar en primera persona. Ahora ya sé lo que se siente escribiendo un libro, tratando con editoriales y esperando y en algún caso recibiendo, feedback de los lectores. Y de eso hablaré en este artículo que, en cierto modo, es primo-hermano de otro artículo que recientemente he publicado en otro de mis blogs, La Vida de Color Azul y que titulé 'La Carrera Digital o el rastro de un sueño'.

Digo que ahora sé lo que se siente aunque, en realidad, no creo que haya una única forma de sentir esa experiencia, que en realidad depende de cada autor, cada libro y cada momento vital y creativo. Así que, en realidad, describiré mi experiencia escribiendo este libro.

Como el tema se va a alargar un tanto, voy a hacerlo en dos artículos, este primero escrito más en primera persona, en clave personal, contando mis sensaciones y emociones y ya en el siguiente, hablaré más de la experiencia con las editoriales, con la promoción y la distribución, es decir, con el mercado editorial.

En el plano personal, lo primero que hay que decir es que escribir es, al menos para mi, una vocación, algo que he hecho, y espero seguir haciendo, simplemente porque me gusta y me apetece hacerlo. Escribir, lo que se dice escribir, llevo escribiendo desde hace muchos años, pero lo diferencial ahora es escribir, y publicar, un libro completo.

Lo siguiente que tengo que decir es que la experiencia de escribir es muy, muy gratificante. Disfrutas la escritura en si misma, y disfrutas cuando repasas lo escrito y ves que te gusta lo que lees y te parece que está bien escrito y que transmite algo valioso, algo que de alguna manera te representa y algo que vale la pena contar.

Aunque también es preciso reconocer que es un esfuerzo y que en ocasiones te sientes cansado o desganado. Sin embargo, creo, o en mi caso así ha sido, que se trata de un esfuerzo razonable. Te esfuerzas como tienes que esforzarte para cualquier otra actividad que sea relevante: te tienes que esforzar para estudiar, te tienes que esforzar para ganar clientes, te tienes que esforzar para gestionar proyectos, te tienes que esforzar para gestionar recursos, te tienes que esforzar en el deporte, te tienes que esforzar para mantener tu casa en orden... y te esfuerzas también para escribir un libro, claro. 

Con una relativa frecuencia he leído artículos o comentarios de autores que te describen la escritura de un libro como una especie de odisea o más bien un infierno, como un esfuerzo sobre-humano, como algo agotador, como algo que no recomendarían a nadie... Bueno, pues no es así. Mejor dicho, no puedo juzgar cuál ha sido la experiencia de otros, pero la mía no ha sido así. El esfuerzo, sin duda ha existido, y no pequeño, claro, pero nada de infierno, nada de sobre-humano. Un esfuerzo en línea con el que precisan otras iniciativas y un esfuerzo proporcionado a la satisfacción que produce.

Lo que sí es cierto es que escribir un libro implica, aparte de esfuerzo, una cierta disciplina. Es fácil dejarse llevar e interrumpir la escritura. En mi caso, y aunque reconozco que pasé por baches en que dejé temporalmente de escribir, en parte por exceso de trabajo en otros ámbitos, en parte por haber perdido un poco el hilo (la inspiración, si se quiere), aplique bastante disciplina y un trabajo planificado, monitorizado y razonablemente constante. Hablo de planificado y monitorizado porque, eso si, como en muchas de mis actividades, tenía un plan, un plan escrito, con actividades y fechas y, aunque los planes tienden a retrasarse, y también fue así en este caso, el hecho de existir y de recordarte lo pendiente, suponen, al menos para mi, un acicate para cumplir, para no detenerte y para seguir adelante.

En conjunto, en cualquier caso, como decía más arriba, el balance es muy positivo y la experiencia de escribir realmente satisfactoria.

Pero sobre todo, y es lo que más quiero destacar en este artículo, hay momentos especiales, momentos de emoción y momentos que te hacen sentir muy bien: cuando terminas de escribir, cuando lo ves publicado, cuando lo presentas, cuando hablas con lectores...

Curiosamente, el momento de acabar la escritura, aún siendo especial, se diluye un poco, o al menos a mi me sucedió así. Dado que la escritura es una actividad un poco continua, dado que siempre estas revisando y corrigiendo pequeños detalles, no hay un momento completamente nítido en que puedas decir "¡ahora! ahora he terminado". De todas formas, aunque quizá el momento no sea tan agudo, tan claramente definido, no deja de ser una impresionante sensación la de terminar un libro, supongo que aún más si éste es el primero, y pensar que sí, que lo has conseguido. 

Otro momento que para mí sí resultó muy emocionante fue cuando tuve el libro por primera vez en mis manos, momento que describo también en el artículo 'La Carrera Digital o el rastro de un sueño'. A pesar de que sabía, evidentemente, el aspecto que tenía la portada y el contenido, a pesar de que sabía que me iba a llegar en breve un 'pack' con 95 ejemplares, cuándo al final llegó (debo decir que me sorprendió un poco la fecha porque pensaba que iba a tardar algo más), la sensación de abrir una caja, tomar el libro y ojearlo, de tener físicamente el libro en tus manos es... bueno, difícil de describir. Muy, muy especial.

Especial es también cuando tu familia lo mira y admira. Especial cuando empiezas a contárselo tu, u otros, a personas de tu entorno.

Como especial también es, o fue para mi, el momento de la presentación oficial. Sentí un cosquilleo extraño, una mezcla de satisfacción, orgullo y nervios, por un lado por lo significativo del momento para mi y, por otro, porque la verdad es que la actividad de escribir el libro la había llevado con mucha discreción y muy poca gente, muy poca, sabía que lo estaba haciendo. Y presentarlo era hacer una especie de manifestación o revelación. Además, en la presentación esperaba a público heterogéneo que me conocían en facetas muy diferentes y se hace extraño, aunque motivador, mostrar a gente próxima una cara tuya muy diferente a la que conocen. Como describo en el otro artículo, la experiencia en este caso fue agridulce: muy bonita y emocionante por el acto en sí, y algo triste por una asistencia bastante escasa y con ausencias notables. En cualquier caso, fue un evento único, que preparé con mimo, que viví con intensidad, y cuyo recuerdo me acompañará siempre.

Y hay otros momentos especiales: las interacciones con los lectores. Cuando ves que en algún medio social (por ejemplo Twitter) o en las reseñas de Amazon, personas a las que no conoces, mencionan y valoran tu libro te da un pequeño vuelco el corazón. Debo decir que ademas, hasta la fecha, los comentarios no han sido abundantes, pero sí muy elogiosos. Incluso he tenido la ocasión de conocer en persona a alguno de esos lectores, estoy en concreto pensando en una persona realmente extraordinaria, y es fascinante. 

No necesito alicientes para escribir, porque ya he dicho que la escritura en sí misma es muy satisfactoria para mi. Pero si necesitase de esos alicientes o de algún tipo de impulso adicional, esta interacción con lectores que han leído y disfrutado tu libro, sería ese impulso extra, eso que hace que tu tarea como escritor cobre sentido, que valga la pena. El último de los momentos especiales.

Y es que, aunque escribes porque te satisface y quieres hacerlo, escribes también para que te lean, para que las argumentaciones o historias que cuentas, tu mensaje, llegue y 'cale'.

Y tengo mucho empeño en transmitir un mensaje. El día de la presentación, esa a la que tan poco público acudió, anuncié lo que consideraba mi misión, una misión personal y profesional. Una misión que consiste en transmitir a directivos y empresas que lo necesiten (y creo que son muchos directivos y muchas empresas) lo que he aprendido en casi 30 años de ejercicio profesional en el campo de la tecnología, combinados con otros 30 años en paralelo de investigación y estudio. Creo sinceramente que tengo mucho que aportar y que contar. Y la escritura, aparte de una vocación, es una fantástica herramienta para llegar a un público muy amplio, para transmitirles un conocimiento, para moverles a la acción en la dirección adecuada.

Y, como titulo la introducción del libro, es que 'Ha llegado la hora'. Ha llegado la hora, entre otras cosas, de escribir y publicar. Ha llegado la hora de transmitir el mensaje, de mostrar, enseñar y ayudar. Ya tengo la experiencia de mi primer libro... y el impulso para que no sea el último.

Pero para que llegue ese mensaje, para realmente poder cumplir mi misión, necesito que el libro se conozca y se lea. Y eso, como comentaré en un siguiente artículo, sí que es difícil, mucho más que escribirlo. Y, sobre todo, algo que, en buena medida, no depende de mi.

Necesito llegar.

Necesito personas inquietas e interesadas.

Necesito lectores.

Te necesito a ti, si aún no lo has leído.

Y si lo lees, y compartes conmigo tu opinión, serás mucho más que un simple lector: pasarás a formar parte de esos momentos especiales que recompensan la escritura y animan a seguir adelante.

sábado, 2 de enero de 2010

Dejad que os cuente algo

El libro
"Dejad que os cuente algo" es una colección de 65 relatos cortos escritos por veinte autores diferentes, en su mayoría noveles o con corta experiencia en la publicación de sus escritos y que se ha gestionado, en modo autoedición, desde el portal literario El Recreo del que todos los autores son miembros.

No existe una temática o un estilo dominante, sino que se trata de una amalgama de relatos cortos de diferentes estilos y temáticas. Encontramos relatos de corte poético y humorístico, sentimentales y costumbristas, de terror y de ciencia ficción... todo tipo de temáticas en todo tipo de estilos.

Mi participación
En este libro, mi aportación, bajo el título general de "Estelas en el cielo", consiste en tres microrrelatos titulados: "Ver pasar el tren", "Espejos", y "Noche de frío". Todos ellos se pueden encontrar en la sección de literatura de Mundo Azul

Texto de la contraportada
"Dejad que os cuente algo" es una fusión entre distintos autores que -unidos por una misma ilusión y para ver publicada su obra- ponen todo su empeño en conseguirlo.

La versatilidad de sus temas y sus diferentes estilos lograrán, poco a poco, sumergirnos entre sus páginas repletas de viveza, espíritu y energía.

Ante todo 'Dejad que os cuente algo' es un libro con alma.

Presentación oficial
La presentación oficial del libro tuvo lugar el viernes 8 de mayo de 2009 en la sala de Ámbito Cultural del Corte Inglés en el Portal de l'Àngel de Barcelona.

Ficha técnica
TITULO: Dejad que os cuente algo
AUTORA: Varios autores
EDITORIAL: El Recreo
AÑO: 2009
ISBN: 978-84-613-0887-3
PAGINAS: 240

Tiempo de Recreo

El libro
"Tiempo de recreo" es un libro coral, publicado mediante mecanismos de autoedición, tutelado y gestionado desde el portal literario El Recreo al cual pertenecen todos los autores. En él se recogen 125 obras de 25 autores, más un prólogo y una introducción. La sección de cada autor va precedida de una pequeña autobiografía o presentación más o menos libre. Las obras son, fundamentalmente relatos, microrrelatos y poemas.

La temática y estilos son diversos, como corresponde al género de libro ante el que nos encontramos: un libro en el que los 25 autores, en su mayor parte noveles, han decidido aunar ilusiones y esfuerzos para ver publicado en papel lo que antes habían publicado en Internet.

Mi participación
En este libro, mi aportación, bajo el título general de "Zafiros", se concreta en cuatro microrrelatos titulados: "El fin de la revolución", "Cuenta atrás", "Imaginación" y "La dama de la red". Todos ellos se pueden encontrar en la sección de literatura de Mundo Azul

Texto de la contraportada
El libro que tienes en tus manos no es como los demás, es el libro que pudo no haber sido, es el resultado espontáneo de un sueño, de la ilusión de unos cuantos creadores que se encontraron, a través del espacio virtual, en un lugar llamado “El Recreo”, un titulo preñado de nostalgia que sugiere entretenimiento, ocio, amistad, un rincón para compartir sueños e ilusiones, que alguien, aficionado a la lectura y a las nuevas tecnologías, tuvo la idea de pergeñar un buen día para que fuera punto de encuentro entre lectores y escritores de todo el mundo. Poco a poco, ese lugar inexistente fue llenándose de nombres ficticios que compartían generosamente sus relatos y sus poemas sin otro ánimo que el del puro placer de hilvanar palabras y regalarlas.

“Tiempo de recreo” es la materialización de esa amalgama de bits tras la que se oculta el calor y la voluntad de personas reales que vienen a demostrar que la tecnología no solo no acabará nunca con la familiar calidez del papel impreso sino que ambos pueden caminar de la mano y crear algo tan hermoso como esta obra coral.

Presentación oficial
La presentación oficial del libro tuvo lugar el 15 de febrero de 2008, en la sala de Ámbito Cultural del Corte Inglés de Portal de l'Àngel, Barcelona. A la misma corresponde la foto de grupo de la derecha, en la que aparecen parte de los autores, así como el responsable de El Recreo, Enrique Camba, y la escritora, y autora del prólogo, Rosa Ribas

Ficha técnica
TITULO: Tiempo de Recreo
AUTORA: Varios autores
EDITORIAL: El Recreo
AÑO: 2008
ISBN: 978-84-612-0039-9
PAGINAS: 300

martes, 21 de abril de 2009

Dejad que os cuente algo...

Acaba de ver la luz 'Dejad que os cuente algo', un libro publicado de manera cooperativa y 'amateur' por varios de los miembros del portal literario El Recreo.

Se trata de un libro de relatos cortos de una veintena de autores aficionados a la literatura y que mediante el trabajo conjunto logran, logramos, cumplir la ilusión de ver publicados nuestros textos.

El libro cuenta con un prólogo a cargo del joven escritor Rafael Martín Masot, autor de las novelas 'Abulagos' y 'La luna eclipsada'.

Mi humilde aportación a este libro son tres textos breves de títulos 'Ver pasar el tren', 'Espejos' y 'Noche de frío'.

El libro estará disponible en el stand que el portal El Recreo dispondrá en el día de Sant Jordi en la población barcelonesa de Montcada i Rexac, donde estarán presentes varios de los autores.

Posteriormente será presentado oficialmente el Viernes 8 de Mayo a las 19 horas en la sala de Ámbito Cultural del Corte Inglés en el Portal de l'Àngel de Barcelona.

En los mismos lugares y horarios será presentado también 'Recreaciones del viento' un libro hermano del anterior pero, en este caso, dedicado a poesía.