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domingo, 3 de mayo de 2015

Lecturas: ''El viento comenzó a mecer la hierba' de Emily Dickinson

'El viento comenzó a mecer la hierba' es un breve librito en que la editorial ha seleccionado un conjunto de poemas de Emily Dickinson, poetisa a la que descubro en esta obra.

Se trata de poemas cortos, sencillos, bellos, de fácil lectura, próximos.

Unos poemas muy personales e introspectivos, como parece corresponder a la peculiar vida y personalidad de la autora, con breves reflexiones, rápidas observaciones, con una cierta presencia de la naturaleza, con un corazón sensible que se manifiesta a través de las letras.

Es de destacar la edición de Nordica, una edición bellamente ilustrada y bilingüe.

Por cierto, que he hecho el ejercicio de leer los poemas tanto en castellano como en Inglés y me ha sorprendido, y no sé explicarlo del todo, que en general sonaban mucho más poéticos, más armoniosos, más hermosos, en castellano no siendo éste, evidentemente, su idioma original.

Anécdota aparte, la lectura de los poemas de Dickinson es placentera, relajante e invita al equilibrio y a la contemplación belleza.

Una poetisa a la que quizá convenga seguir frecuentando.

Reseña de la editorial

(Fuente: contraportada del libro en su edición de 2012 en Nordica libros)

Emily Dickinson
Emily Dickinson fue una mujer inteligente, rebelde y culta que, en su encierro voluntario en la habitación de su casa en Amherst, construyó una de las obras más sólidas de la literatura universal.

Como señala Juan Marqués en la presentación, sus poemas «además de ser escritos, en principio, exclusivamente para la inmensa minoría de sí misma, fueron, a un tiempo, complicadísimos y simples, alegres y tristes, transparentes y enigmáticos. Son poemas que acompañan y ayudan a vivir a quien los lee, que enseñan a observar mejor, que obligan a ser más compasivo».

Aunque su obra es muy extensa, hemos preferido editar un libro pequeño, íntimo, dickinsoniano, para lo que ha sido fundamental la visión poética de las ilustraciones de Kike de la Rubia.

Ficha:

TITULO: EL VIENTO COMENZÓ A MECER LA HIERBA
AUTOR: Emily Dickinson
EDITORIAL: Nórdica libros
AÑO PRIMERA PUBLICACIÓN: ---
ISBN: 978-84-92683-86-4
PAGINAS: 106

domingo, 12 de abril de 2015

Dickinson y la introversión (II): la personalidad que se esconde tras el silencio

¿Hay tesoros escondidos en aquellos que callan? ¿Hay pensamientos y personalidades que no salen a la luz? ¿Hay una grandeza por descubrir?

Seguramente si, no tanto porque el introvertido pueda ser más brillante o más grande que el extrovertido, sino porque al extrovertido se le percibe; su eventual personalidad y grandeza es claramente visible y ese no es fácilmente el caso en los introvertidos.

En esa línea, Emily Dickinson, sospecha grandes personalidades en aquellos que callan...quizá porque ella misma era un ejemplo.

Nos deja al respeto el siguiente poema:

Temo a la persona de pocas palabras.
Temo a la persona silenciosa.
Al sermoneador, lo puedo aguantar;
al charlatán, lo puedo entretener.

Pero con quien cavila
mientras el resto no deja de parlotear,
con esta persona soy cautelosa.
Temo que sea una gran persona.

Si el silencio es síntoma de prudencia, y no sólo de introversión, seguramente sí sea un aviso de una personalidad relevante. Pero no es quizá cautela lo que cabría aplicar, sino expectativa...

domingo, 5 de abril de 2015

Dickinson y la introversión (I): vivir en voz baja

Emily Dickinson, una poeta sin duda reservada e introvertida, probablemente muy tímida, nos deja esta joya como definición de un carácter introvertido:




Nunca hablaba, a no ser que me preguntaran,
y entonces, escuetamente y bajo.
No podía soportar vivir en voz alta;

Emily Dickinson
'El viento comenzó a mecer la hierba''

Clarísimo. 

Seguramente lo experimentaba en primera persona. Lo conocía bien.

Y quizá de ese conocimiento surja una metáfora tan lúcida: 'vivir en voz alta' para describir la extroversión y lo que sería su contrapartida 'vivir en voz baja' como caracterización de la introversión y la reserva.

Precioso.