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domingo, 12 de abril de 2015

Dickinson y la introversión (II): la personalidad que se esconde tras el silencio

¿Hay tesoros escondidos en aquellos que callan? ¿Hay pensamientos y personalidades que no salen a la luz? ¿Hay una grandeza por descubrir?

Seguramente si, no tanto porque el introvertido pueda ser más brillante o más grande que el extrovertido, sino porque al extrovertido se le percibe; su eventual personalidad y grandeza es claramente visible y ese no es fácilmente el caso en los introvertidos.

En esa línea, Emily Dickinson, sospecha grandes personalidades en aquellos que callan...quizá porque ella misma era un ejemplo.

Nos deja al respeto el siguiente poema:

Temo a la persona de pocas palabras.
Temo a la persona silenciosa.
Al sermoneador, lo puedo aguantar;
al charlatán, lo puedo entretener.

Pero con quien cavila
mientras el resto no deja de parlotear,
con esta persona soy cautelosa.
Temo que sea una gran persona.

Si el silencio es síntoma de prudencia, y no sólo de introversión, seguramente sí sea un aviso de una personalidad relevante. Pero no es quizá cautela lo que cabría aplicar, sino expectativa...

domingo, 5 de abril de 2015

Dickinson y la introversión (I): vivir en voz baja

Emily Dickinson, una poeta sin duda reservada e introvertida, probablemente muy tímida, nos deja esta joya como definición de un carácter introvertido:




Nunca hablaba, a no ser que me preguntaran,
y entonces, escuetamente y bajo.
No podía soportar vivir en voz alta;

Emily Dickinson
'El viento comenzó a mecer la hierba''

Clarísimo. 

Seguramente lo experimentaba en primera persona. Lo conocía bien.

Y quizá de ese conocimiento surja una metáfora tan lúcida: 'vivir en voz alta' para describir la extroversión y lo que sería su contrapartida 'vivir en voz baja' como caracterización de la introversión y la reserva.

Precioso.

domingo, 24 de enero de 2010

Taleb y la literatura (I): ¿para quién escribimos?

"los aficionados escriben para sí mismos, los profesionales lo hacen para los demás"

Nassim Nicholas Taleb
'El cisne negro'

Está un poco sacada de contexto, pero me parece interesante esta afirmación. Nassim Nicholas Taleb, un pensador atípico, pero popular, situado en algún lugar impreciso entre la economía, la filosofía y la sociología, la pone en boca de unas genéricos 'editores' que aconsejan a una, a su vez, ficticia Yevguenia Nikoláyevna Krasnova, neurocientífica que escribe una extraña novela en que explica sus investigaciones.

Con independencia de si la afirmación refleja o no el verdadero pensamiento de Taleb, o si se trata de un artificio útil para la explicación del fenómeno del cisne negro, plantea un problema recurrente en literatura y cuya respuesta, probablemente individual, refleja la tensión existente entre el arte y el negocio, entre la introspección y la comunicación.

¿Podemos asumir que los meros aficionados escriben por la pura satisfacción de escribir, de plasmar sus ideas, sentimientos o ficciones en un texto? ¿Tal vez como terapia? ¿No desean los aficionados comunicar a los demás? ¿Desprecian el mercado y la popularidad?

¿Y los profesionales? ¿sólo escriben en busca de lectores y popularidad? ¿Son su motor las listas de ventas? ¿Han olvidado lo que seguramente les impulsó a escribir por primera vez?

No creo que exista una respuesta universal. Las motivaciones e intereses del escritor son suyas, individuales, personales e, incluso, pueden variar con el tiempo.

Pero esas dualidades, introspección/comunicación, arte/negocio, indivivdualidad/sociedad, soledad/popularidad están ahí...y tensionan al escritor y al que aspira a serlo. Quizá cada escritor deba buscar su propia respuesta y ser consciente de ella y consecuente con ella.

jueves, 6 de agosto de 2009

Renuncia

Los estados de ánimo depresivos, con fuerte carga introspectiva y con tentaciones de abandono, de renuncia, son pasto frecuente de la creación literaria, especialmente de la poética. El motivo podría tener que ver con esa función de
bisturí, de apertura y cauterización de heridas que veíamos en un post anterior.

Sea como fuere, he querido traer a este sitio, el siguiente poema de Idea Vilariño, una poeta especialmente amarga y desolada:

Ya no tengo
no quiero
tener ya más preguntas
ya no tengo
no quiero
tener ya más respuestas.
Tendría que sentarme en un banquito
y esperar que termine.

domingo, 15 de marzo de 2009

Autenticidad y vida interior

Un último aleteo de Imre Kertész:

"siempre tuve una vida secreta, y ésta fue siempre la verdadera"

Imre Kertész
'Kaddish por el hijo no nacido'

La vida social, conocida, expuesta, frente a la vida interior, los pensamientos más íntimos.

¿Cuál es la verdadera? ¿Dónde está nuestro verdadero yo? ¿Existe realmente una contradicción, una vida más auténtica que otra?