viernes, 9 de enero de 2009

Martillo

Cuando el trabajo, cuando lo cotidiano
nos va y nos va golpeando,
se abandonan los bellos disfraces con que un día
jugamos a inmortales. Y el alma queda en nada.
Y el hombre es solo humano, repetible, cualquiera,
anónimo y sagrado.

Gabriel Celaya
'El martillo'


El martillo. Cuántas veces clavando las alas al tronco. Impidiendo vuelos. Pero, ¿cómo construiríamos sin martillo?