Otro acertado comentario de Carmen Martín Gaite allá por 1978:"El deseo de asomarnos a vidas ajenas es uno de los gérmenes más importantes de la narración"
¿ No es, en efecto, esa posibilidad de vivir otras vidas, de observarlas desde la distancia, uno de los atractivos de la lectura ? ¿ No es lo que la convierte en una inocua fuente de experiencia y conocimiento ?
¿ No es, incluso, un aliciente para la escritura esa potencialidad de recrear vidas posibles, o mundos posibles como dicen los teóricos ? ¿ No es una forma de ensayar, sin daño, posibilidades, cursos de acción, comportamientos ?
La narrativa puede ser un balcón: nos permite asomarnos a otras vidas...pero protegidos por la distancia e impunidad que nos confiere el conocer que se trata de una ficción o, en el peor de los casos, la seguridad de no tener que interaccionar realmente con los personajes y la historia.





