domingo, 24 de enero de 2010

Taleb y la literatura (I): ¿para quién escribimos?

"los aficionados escriben para sí mismos, los profesionales lo hacen para los demás"

Nassim Nicholas Taleb
'El cisne negro'

Está un poco sacada de contexto, pero me parece interesante esta afirmación. Nassim Nicholas Taleb, un pensador atípico, pero popular, situado en algún lugar impreciso entre la economía, la filosofía y la sociología, la pone en boca de unas genéricos 'editores' que aconsejan a una, a su vez, ficticia Yevguenia Nikoláyevna Krasnova, neurocientífica que escribe una extraña novela en que explica sus investigaciones.

Con independencia de si la afirmación refleja o no el verdadero pensamiento de Taleb, o si se trata de un artificio útil para la explicación del fenómeno del cisne negro, plantea un problema recurrente en literatura y cuya respuesta, probablemente individual, refleja la tensión existente entre el arte y el negocio, entre la introspección y la comunicación.

¿Podemos asumir que los meros aficionados escriben por la pura satisfacción de escribir, de plasmar sus ideas, sentimientos o ficciones en un texto? ¿Tal vez como terapia? ¿No desean los aficionados comunicar a los demás? ¿Desprecian el mercado y la popularidad?

¿Y los profesionales? ¿sólo escriben en busca de lectores y popularidad? ¿Son su motor las listas de ventas? ¿Han olvidado lo que seguramente les impulsó a escribir por primera vez?

No creo que exista una respuesta universal. Las motivaciones e intereses del escritor son suyas, individuales, personales e, incluso, pueden variar con el tiempo.

Pero esas dualidades, introspección/comunicación, arte/negocio, indivivdualidad/sociedad, soledad/popularidad están ahí...y tensionan al escritor y al que aspira a serlo. Quizá cada escritor deba buscar su propia respuesta y ser consciente de ella y consecuente con ella.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Menos mal que aclaras en tu blog que ella es un personaje ficticio...no pensé que Taleb iba a llevar tan lejos lo de la narración anecdótica que mencionaba al inicio. Él mismo es un Cisne Negro!!! =) Con respecto a tu pregunta ¿para quién escribimos?...yo no soy siquiera aficionada, pero tengo la impresión de que los editores son buscadores de Cisnes Negros, incluso creo que pasa en el rubro de la música...creo que somos más consumidores de "rarezas" de lo que nos imaginamos. Nos gustan las sorpresas!!!

Ignacio G.R. Gavilán dijo...

Sin duda la rareza, la sorpresa, puede ser un reclamo... pero quizá la pregunta es si esa 'rareza' le sale al escritor porque es lo que siente o lo que desea escribir, o es sólo para satisfacer a editores o público.

En otro orden de cosas... me ha hecho gracia esa idea de que Taleb sea en sí mismo un cisne negro... ¡probablemente sea así! :-)

Anónimo dijo...

Taleb si que sabe sorprender... no sabés como reí cuando en la nota al pie del capítulo siguiente leí que efectivamente el personaje es ficticio y pide disculpas a los que googleamos!!! se burla del lector!!! es un fenómeno, no porque se burle, sino porque evidentemente es bueno en el tema de la predicción de los comportamientos humanos y de las empresas... de hecho, tengo entendido que ha ganado mucho dinero apostando en acciones de empresas emergentes desconocidas.
Con respecto a tu pregunta, es buena, no tengo el gusto de conocer a un escritor personalmente. ¿Será que los escritores tienen muy presente los conceptos de marketing? ¿Será que dirigen todos sus esfuerzos hacia la "satisfacción del consumidor"? ¿escritor se nace o se hace? Debe ser muy difícil escribir a demanda, no cabe duda, pero creo que debe ser un arte muy rentable...;)

Ignacio G.R. Gavilán dijo...

Yo creo que, seguramente, cada escritor tenga sus motivaciones. Puede que, incluso, la motivación no sea la misma para cada libro. A lo mejor algunos son un medio de supervivencia (y se buscan las ventas) y otros van más en la línea de la satisfacción y orgullo personales (e incidirían más en la calidad literaria o en la originalidad).