domingo, 13 de diciembre de 2009

Maslow y la poesía o la idiosincrasia versus la categoría

No me resultaba previsible el volver a citar a Abraham Maslow a propósito de temas literarios...pero es que este afamado psicólogo, en su visión holística de la psicología, parece empeñarse en recurrir a la literatura como ejemplo e, incluso, como base de análisis.

Avanzando en su libro "Motivación y personalidad" llega un momento en que distingue entre la categorización, que se asimila al conocimiento exacto, a la comunicación de la información establecida, y la idiosincrasia, que aunque etiqueta los conocimientos, sólo alcanza éstos mediante la experiencia, la vivencia.

Y, a propóstio de este tema, Maslow diserta sobre la poesía. Esto es lo que nos dice:

"La poesía es un intento de comunicar, o al menos expresar, experiencias idiosincráticas que la mayoría de la gente no sabe cómo expresar; es poner en palabras experiencias emocionales que son, por si mismas, inefables.".

Y muy poquito más adelante:

"Todo lo que los poetas pueden hacer... es tomar las palabras, formar paralelos, figuras retóricas, esquemas nuevos, con los que, si bien no pueden expresar la experiencia como tal, esperan tocar una experiencia similar en el lector.".

Y finaliza:

"Podría ser una buena idea que los científicos aprendiesen a respetar a los poetas. Los científcos creen que su lenguaje es exacto y otros son inexactos, Paradójicamente el lenguaje de los poetas, siendo más inexacto, es más verdadero.".

Brillante, Maslow; humanista Maslow; holístico Maslow...

¿ No son estas frases, extraídas de un libro de psicología, una acertada, concisa y brillante definición del papel de la poesía, quizá de toda la literatura ? ¿ No es, precisamente, ese resonar de experiencias entre el poeta y el lector parte de la esencia de la poesía ? ¿ No es esa forma de poner en palabras lo inefable, esa forma experiencial de conocimiento, o de búsqueda del mismo, lo que mejor caracteriza y da sentido a la actividad poética ?

Sólo hay algo en que no estoy de acuerdo, y es en esa aparente cerrazón de los científicos al conocimiento poético. Los científicos, los verdaderos científicos, los amantes de la verdad y el conocimiento, no renuncian a ninguna forma del mismo.

El propio Maslow es buena prueba de ello...

2 comentarios:

Octavio dijo...

Creo que Marlow tiene más razón que un santo. Me parece que en otros foros hemos hablado del tema. La poesía trata de llegar, mediante intuiciones, allí donde los silogismos no consiguen llegar.
De ahí la crítica común hacia la poesía: ¡eso no se entiende!
En efecto, la poesía "no hay que entenderla", hay que intuirla.En otro post has citado a no me acuerdo qué autor, que decía que un verso puede ser más revelador que un tratado de filosofía.
Pero en un mundo positivista y racionalista, es difícil admitir que una sugerencia intuitiva tenga algún valor frente a un razonamiento deductivo.
Dices algo parecido a "el auténtico científico debe estar abierto a comprender la poesía".
Vale, pero me parece que estáis por la labor tú y otros dos.
Un abrazo.

igrgavilan dijo...

En cuanto a Maslow era una especie de hombre 'renacentista' en el sentido de que le interesaban, al parecer, muchas cosas.

Actualmente no sé si los científicos están abiertos a la poesía. Creo que es una gran desconocida. Pero sí parece que los grandes hombres, científicos o no, han valorado diferentes ramas del conocimiento de todo tipo así como todas las artes. Al fin y al cabo, la curiosidad es un motor común.

Quisiera pensar que somos más de dos...pero al menos, seremos los buenos :-) :-)